Con este tipo de boquillas se consigue un efecto cristalino en el agua haciendo que ésta se desplace por el interior de la tobera en régimen laminar. Para evitar turbulencias todas las boquillas de este grupo van provistas de corta chorros que  “tranquilizan” él régimen del agua. El objetivo es conseguir un chorro de agua transparente, lo que implica que no lleve aire en su interior. El chorro más representativo de esta tobera es el chorro de cristal.

 

El objetivo de este tipo de boquillas es el de generar chorros de agua "blancos o espumosos" en las fuentes ornamentales. Para ello, se hace necesario generar un régimen turbulento dentro de la tobera y esto se consugue de dos maneras: 

1. El chorro de salida arrastre una columna de agua del vaso, para lo cual debe quedar sumergida (Cascada). 

2. Mezclar el aire y agua por efecto venturi (Chorro de nieve). Se pueden combinar ambos efectos (Geiser, Abeto de nieve).

Gracias a las boquillas danzarinas –también conocidas como boquillas dinámicas - conseguimos imprimirle dinamismo al agua y obtener atractivos juegos acuáticos idóneos para ser utilizados tanto en fuentes cibernéticas como en fuentes musicales donde el ritmo de la música se funde con el movimiento del agua.

Con este tipo de boquillas conseguimos darle “vida al agua” obteniendo un efecto especialmente atractivo por la noche, donde iluminadas consiguen llenar cualquier espacio arquitectónico.

Este tipo de boquillas han sido pensadas para completar proyectos de fuentes ornamentales donde destaquen los juegos acuáticos, siendo éstos parte esencial de cualquier fuente musical o danzarina. Creemos por tanto que no te dejarán indiferente y sabrás emplearlas en fuentes decorativas de interior o bien para completar cualquier espacio urbano.

Con este tipo de boquillas para fuentes se genera un volumen de agua pulverizada cuyo tamaño de gota no es mayor de 1 mm. En este tipo de chorros de agua no se necesita conseguir grandes alturas en las fuentes de agua sino grandes volúmenes, el efecto óptimo se consigue uniendo varias toberas como la nube de pulverización o mediante un colector circular. Gracias a este hecho, la iluminación consigue cambiar totalmente el aspecto de la fuente ornamental de día y de noche. Además se favorece la oxigenación del agua del vaso.

 

Chorros de agua esféricos: Catalogación aparte merece este tipo de boquillas para fuentes, por su particular aspecto y comportamiento. Se podrían catalogar como cristalinas porque cada tobera individual genera un disco de agua transparente, pero el resultado final es la unión de cientos de discos que genera un volumen esférico (o semiesférico) que es el que cabe destacar, además, al mover grandes volúmenes de agua, en su caida forman un cilindro de gran dimensión.

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